
Tim Burton es el rey actual del terror bonito, delicado, romántico y decimonónico. Si bien entre sus títulos se encuentra algún que otro truño monumental, también es de justicia divina reconocerle, al menos dos, de las mejores películas de la historia: Beetlejuice y Eduardo Manostijeras.
Su primer trabajo, que hizo mientras trabajaba precisamente para Disney, fue Vincent; que cuenta la historia de un niño solitario y rarito que sueña con ser Vincent Price. En esta película Burton ya deja claro el tipo de personajes que le gustan: excesivos, ojerosos, atormentados y con el pelo loco.
Os dejo con el corto que hizo en el 84 de Frankiweenie, a partir del cual, hace pocos años estrenó un largo.
(fuente GLÜCK: niños con suerte)
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